Un “club de madres adolescentes” que da esperanza a las adolescentes embarazadas

MSF pueso en marcha un proyecto de Salud Sexual y Reproductiva para Adolescentes en Mabre, Zimbabue
Chitungo, trabajadora social de MSF, muestra a la madre adolescente cómo hacer un signo de amor con las manos. ©MSF

Al darse cuenta de que estaba embarazada a sus 15 años, Kudzai se sintió inútil y perdió toda esperanza, mientras veía alejar sus sueños. Conocía demasiado bien el estigma que rodea al embarazo precoz en su comunidad y en la escuela, y que no podría continuar con su educación. 

Para la mayoría de las jóvenes como Kudzai, el embarazo no es el resultado de una decisión deliberada. Las adolescentes suelen tener poco o ningún poder de decisión sobre su cuerpo y su vida. Tienen poca o ninguna información sobre salud sexual y reproductiva (SSR) y esto se ve agravado por las ideas erróneas que rodean a la anticoncepción para las y los jóvenes. En su caso, el embarazo precoz fue consecuencia de la falta de acceso a la información y servicios integrales de SSR adecuados para su edad y las presiones sociales.

En Zimbabue, los embarazos de adolescentes se han atribuido a la inactividad derivada del cierre por la COVID-19 y a la pobreza. El cierre de las escuelas aumentó la vulnerabilidad de las jóvenes a los matrimonios infantiles, los embarazos precoces y la violencia sexual de género. Debido a la pobreza inducida por la COVID-19, las jóvenes fueron presas del comercio sexual, con hombres pidiendo favores sexuales a cambio de dinero o comida.

MSF puso en marcha un proyecto que brinda apoyo a madres adolescentes en Mbare, Zimbabue
Sharon, madre adolescente.
© MSF

 

“Tenemos chicos y chicas adolescentes que acuden con frecuencia a las clínicas amigables para adolescentes de MSF para hacerse la prueba del VIH, recibir servicios de asesoramiento, apoyo en salud mental y acceder a otros servicios de salud sexual y reproductiva. Al darnos cuenta de que la mayoría de las adolescentes que acudían a nuestras clínicas en el suburbio de Mbare estaban embarazadas, formamos un club de madres adolescentes para ofrecerles atención médica y apoyo psicosocial”, explica Grace Ayuelu, representante médica de MSF en el proyecto de Mbare.

Desde Médicos Sin Fronteras (MSF) pusimos en marcha en 2015 nuestro proyecto de Salud Sexual y Reproductiva para Adolescentes (SSRA) en el barrio de Mbare, en Harare. El proyecto ofrece un paquete completo y gratuito de SSR adaptado a la población adolescente, que incluye acceso a servicios de pruebas del VIH, educación sexual, asesoramiento y acceso a métodos anticonceptivos y tratamiento de infecciones de transmisión sexual (ITS).

Debido al incremento de los estigmas y prejuicios en la escuela, Kudzai abandonó sus estudios. Estaba en una clase de preparación para los exámenes, pero no pudo soportar más los insultos y las humillaciones.

“Estaba a punto de aprobar el bachillerato en un instituto local cuando ocurrió”, relata Kudzai.

Un taxista la atrajo a una relación y la dejó embarazada. La llevaba al colegio y acabó ofreciéndole viajes gratis a cambio de sexo.

Las jóvenes embarazadas experimentan desventajas distintivas, que no dependen simplemente de su edad, y que repercuten negativamente en su salud y en la del feto. Suelen ser vulnerables, se enfrentan a retos únicos a la hora de buscar atención médica y sus embarazos corren un mayor riesgo de complicaciones y malos resultados. 

Kudzai fue animada por su amiga a acudir a la clínica de adolescentes de MSF para hacerse revisiones médicas. Cuando visitó la clínica, la animaron a unirse al club de madres adolescentes. Sin dudarlo, se unió. Fue un paso importante para ella.

“A través del club de madres adolescentes de MSF, obtuve todo el apoyo que necesitaba, incluyendo controles de embarazo y seguimiento médico, preparación para la maternidad y parto seguro. El club también respondió a mis necesidades psicosociales, asesoramiento prenatal y posnatal, acceso a servicios de salud mental y necesidades de salud sexual reproductiva”, añade Kudzai.

Dos semanas después de unirse al club, Kudzai dice que se sentía diferente. Aumentó su autoestima y su confianza. Aprendió que tiene derecho a tomar decisiones sobre su cuerpo y que ya nadie puede obligarla a mantener relaciones sexuales no deseadas o sin protección.

Los clubes de madres adolescentes ayudan a las jóvenes vulnerables a adquirir conocimientos sobre salud sexual y reproductiva, atención médica y habilidades psicosociales, además de reforzar su autoestima. Al darse cuenta de que la mayoría de las adolescentes que acudían a la clínica de MSF estaban embarazadas y debido al elevado costo de las reservas de atención prenatal, MSF creó un club de madres adolescentes para ofrecerles atención médica y apoyo psicosocial.

La mayoría de las y los jóvenes declararon desconocer dónde conseguir anticonceptivos, cómo utilizarlos y tienen varias ideas erróneas sobre quién tiene que tomar anticonceptivos y la edad para hacerlo.

MSF puso en marcha un proyecto que brinda apoyo a madres adolescentes en Mbare, Zimbabue
Plática entre una trabajadora social de MSF y madres adolescentes. ©MSF

 

“El embarazo precoz amenaza la salud de las niñas”, afirma Grace. “Las niñas que se quedan embarazadas cuando aún son adolescentes, corren el riesgo de sufrir complicaciones en el embarazo o el parto”. 

Kudzai se sometió a frecuentes revisiones médicas con el apoyo de los equipos de MSF del proyecto de SSR en Mbare. Dio a luz a un niño. Pero no se quedó ahí, sino que empezó a recibir formación para generar ingresos coordinada por MSF. La formación incluye cursos de peluquería, fabricación de jabón y cosmetología. Kudzai optó por la formación en cosmetología y peluquería.

Confía en poder cuidar de su bebé con el dinero que gana trenzando el pelo de la gente de su comunidad.

“En el futuro, me veo dirigiendo una gran peluquería. Mi sueño es convertirme en una empresaria poderosa y poder sacar adelante a mi hijo”, dice Kudzai, con mirada esperanzada.

Kudzai quiere ser una educadora de acompañamiento entre pares para que pueda ayudar a defender los derechos integrales de salud sexual y reproductiva de las jóvenes de Mbare.

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