30.04.2019
Los equipos de Médicos sin Fronteras se desplazan para apoyar a comunidades cuyos centros de salud a veces no funcionan por el clima de inseguridad que se vive.
 
Son tres los equipos de Médicos Sin Fronteras (MSF) que cada lunes salen de Iguala de la Independencia para llegar a diferentes municipios de Guerrero. Uno de ellos, 'ave exploratoria', se dirige a lugares en los que se han producido eventos recientes de violencia o que han quedado confinados para evaluar las necesidades médicas y de salud mental que existan.
 
Los otros dos equipos, cada uno con su ruta, visitan pueblos ya evaluados con anterioridad en los que ofrecen servicios médicos y de salud mental. El objetivo de los equipos de MSF en Guerrero es llegar a las poblaciones afectadas y ofrecer acceso a servicios médicos básicos.
 
“Nos encontramos en ocasiones poblaciones confinadas que no pueden trasladarse a centros urbanos mayores por la presencia de actores armados o porque la tensión existente los bloquea”, explica Serge St-Louis, coordinador del proyecto en Guerrero.
 
Los equipos regresan a las comunidades cada mes hasta que la situación de confinamiento se relaja o cuando el personal sanitario de la Jurisdicción puede acceder y la emergencia ha finalizado. En todo caso, se sigue haciendo un seguimiento en la zona por si se hiciera necesario regresar.
 
 
Trabajamos en cooperación con la Secretaría de Salud para seleccionar los lugares con centros de salud que no funcionan por razones de violencia. Para acceder a las mismas comunicamos las propuestas de desplazamientos de nuestras clínicas móviles a las autoridades municipales, locales, o comités de salud si los hay. Nos aseguramos, que todos los actores están al corriente de nuestra llegada y entienden nuestra neutralidad, imparcialidad e independencia”, subrayó St-Louis.
 
Los equipos (de unas ocho personas cada uno) están integrados por médicos, psicólogos, enfermeras, conductores-logistas, promotores de salud y ofrecen atención médica y psicológica.
 
“Nuestra voluntad es llegar lo antes posible a las comunidades afectadas y prevenir así el desarrollo de patologías más graves, tanto en el aspecto físico como en el mental. Y en el caso de salud mental procuramos evitar que haya una normalización de emociones, que haya duelos patológicos”, dice Carlos Arias, referente médico del proyecto.
 
Entre los servicios que se ofrecen se incluye el hacer seguimiento a mujeres embarazadas y después del parto, servicios de planificación familiar, atención psicosocial y atención especial a los casos de violencia sexual.
 
Estos equipos visitaron 26 comunidades afectadas por la violencia en 2018, la mayoría de ellas ubicadas en la región de Tierra Caliente.
 
Mira el siguiente video para conocer más de su trabajo: