28.12.2016
Amman, 22 de diciembre de 2016 - Un proyecto en el norte de Jordania para tratar a las personas que padecen enfermedades no transmisibles está observando un alto número de pacientes por segundo año consecutivo, según la organización médica internacional Médicos Sin Fronteras (MSF).
 
Un total de 3,700 pacientes -el 69% de ellos refugiados sirios y el 31% de jordanos vulnerables- reciben tratamiento gratuito y seguimiento de enfermedades como la diabetes y la hipertensión en las dos clínicas de MSF en la gobernación de Irbid, creadas hace dos años.
 
"El tratamiento de las enfermedades no transmisibles es tan importante como el tratamiento de una herida de bala", dice Marjan Besuijen, coordinadora del proyecto de MSF. "La diferencia es que las enfermedades no transmisibles pueden pasar desapercibidas durante años, por lo que nos referimos a estas enfermedades como 'asesinos silenciosos'".
 
Las enfermedades no transmisibles -entre las que se incluyen la diabetes, la hipertensión, el asma, las enfermedades cardiovasculares y la enfermedad pulmonar obstructiva crónica- están entre las causas de muerte más comunes en la región en su conjunto, y en Jordania en particular.
 
 
El proyecto de MSF, que funciona en colaboración con el Ministerio de Salud de Jordania y la Sociedad Árabe de Socorro Médico (AMR), tiene como objetivo ayudar a las personas que no tienen acceso a cuidados médicos esenciales y ayudar al sistema de salud jordano a hacer frente a las necesidades de salud de un gran número de refugiados sirios.
 
"Existe una alta incidencia de enfermedades no transmisibles entre los sirios, y obtener tratamiento para estas enfermedades es inasequible para muchos, particularmente dado el alto costo de los medicamentos en Jordania", dice el médico coordinador médico de MSF, el Dr. Shoaib Muhammad. "Éstas son las razones principales de nuestra respuesta en Irbid".
 
Se necesita hacer más para ayudar a que la población vulnerable siria y jordana pueda acceder a una atención médica de calidad, dice el Dr. Muhammad. "Esto incluye la reducción de los precios de los medicamentos esenciales en Jordania, y la inversión de otras organizaciones en su respuesta a las personas con enfermedades no transmisibles".
 
A casi seis años del inicio del conflicto en Siria, el alto número de refugiados sirios que cruzan a Jordania -hasta que la frontera se cerró en junio de 2016- ha ejercido una considerable presión sobre el sistema de salud del país.
 
En noviembre de 2014, el Ministerio de Salud de Jordania decidió que ya no ofrecería asistencia sanitaria gratuita a los refugiados. Desde entonces, los refugiados sirios registrados han tenido que obtener documentación legal del Ministerio del Interior para recibir asistencia sanitaria en las instalaciones de salud pública a precios subvencionados.
 
A medida que el acceso a la asistencia sanitaria se ha hecho cada vez más difícil para los refugiados sirios que viven en las comunidades de acogida, muchos han considerado la posibilidad de trasladarse a los campos de refugiados oficiales, donde se proporciona atención médica.
 
"Muchos sirios terminan agotando los ahorros de toda su vida para pagar por atención médica a largo plazo, mientras que otros se ven obligados a buscar medios alternativos para acceder a tan necesarios pero costosos tratamientos médicos”, dice Marjan Besuijen.
 
Además de gestionar dos clínicas en Irbid, desde agosto de 2015, los equipos de MSF realizan visitas a domicilio para hacer revisiones médicas a pacientes que no pueden asistir a sus citas, debido a alguna discapacidad física o a restricciones financieras, entre otras razones.
 
 
Desde abril de 2016, MSF también ha proporcionado apoyo psicosocial integral a los pacientes, para ayudarles a aliviar los problemas de salud mental causados ​​por el estrés, el trauma psicológico y en general, por la guerra en Siria. Los equipos han proporcionado más de 1,600 sesiones de apoyo psicosocial desde abril.
 
"Mi casa fue bombardeada, y perdí mi propiedad y mis medios de sustento debido a la guerra en Siria", dice Muwaffaq Mreish, de 51 años de edad. "Sufrí un ataque al corazón por lo que había experimentado. Para ayudarme a superar esta prueba, el doctor me animó a asistir a sesiones de apoyo psicosocial. Como resultado, me he vuelto psicológicamente estable y he superado mis temores de sufrir otra complicación de salud".
 
 
Para noviembre de 2016, el proyecto había prestado más de 44,000 consultas, incluidas las visitas domiciliarias, a pacientes sirios y jordanos en los últimos dos años.
 
Dado el aumento del número de pacientes con enfermedades no transmisibles, MSF lanzó un segundo proyecto similar en el distrito de Ramtha en marzo de 2016.
 
El cierre de las fronteras de Jordania con Siria en junio de 2016 ha afectado la capacidad de MSF para tratar a sirios heridos de guerra en el hospital de Ramtha, y forzó el cierre de su centro de atención post-operatorio en el campamento de Zaatari a principios de este mes. Sin embargo, los proyectos de enfermedades no transmisibles de MSF están viendo más pacientes que nunca.
 
MSF continúa supervisando las necesidades de salud de los refugiados sirios en Jordania, particularmente en lo que respecta al acceso a atención especializada, con el fin de adaptar su respuesta y proporcionar atención médica a los necesitados, trabajando junto con el Ministerio de Salud de Jordania.