13.04.2018
Nuestro coordinador médico en Mali, Patrick Irenge, explica cómo hemos conseguido vacunar a 8.800 niños de la región de Kidal contra enfermedades como el sarampión, la neumonía y la tos ferina.
 

¿A qué se debe esta campaña de vacunación masiva en Kidal?

 
Esta campaña se llevó a cabo por varias razones. La primera se debe a la orografía de Kidal. En esta vasta y desértica región con escasos servicios sanitarios, la mayoría de la población vive a más de cinco kilómetros de los centros de salud comunitarios, lo que dificulta acceder a los servicios de inmunización. La segunda razón es que una gran parte de los habitantes de la región es nómada y se mueve con su ganado, allí donde haya agua y pastos. En tercer lugar, la inseguridad persistente en todas las regiones del norte repercute negativamente en la movilidad y el acceso a la atención básica de salud. La vacunación es una medida preventiva y efectiva para proteger a los más vulnerables.
 

¿Contra qué enfermedades se protegerá a los niños?

 
La campaña de vacunación masiva en Kidal incluye todas las vacunas propias del Programa Ampliado de Inmunización (PAI) del Ministerio de Salud de Mali: de la difteria, el sarampión, la tos ferina, la neumonía y otras enfermedades peligrosas para los más pequeños. En principio, se dirigen a niños de entre 0 y 11 meses. Sin embargo, desde 2015 nuestro proyecto busca apoyar a seis centros de salud comunitarios en Kidal, donde muchos niños no han sido vacunados en los últimos años. Por ello, propusimos al Ministerio -con el que colaboramos en todos nuestros otros proyectos en Mali- que ampliara el objetivo de esta campaña a todos los niños de hasta 5 años.
 

¿Cómo desarrolláis esta campaña de vacunación?

 
Vacunaremos a niños de 0 a 5 años en los cuatro distritos de salud de la región de Kidal. Más de 8,800 niños ya han recibido la primera dosis. Se necesitan muchos recursos: para hacer que las vacunas estén disponibles, para proporcionar apoyo logístico en un área muy vasta donde es complicado llegar a las poblaciones más aisladas y, finalmente, para invertir en recursos humanos cualificados. Todo ello sin mencionar los esfuerzos necesarios a la hora de concienciar a la población de la importancia de la vacunación. La campaña se realizará en tres fases, acorde a la política de vacunación en Mali: las vacunas contra el sarampión, la fiebre amarilla o la meningitis se administrarán una sola vez. Después se inyectarán otros antígenos (pentavalente y pneumo 13) en tres fases, dentro de cuatro semanas.
 
 

¿Qué impacto tendrá esta campaña en la salud de la población que vive en esta región?

 
Las dosis que contienen múltiples antígenos protegerán a los niños contra varias enfermedades como el sarampión, la meningitis, diversos tipos de diarrea, enfermedades respiratorias o la fiebre amarilla. El impacto no solo será en la salud: como los niños no enfermarán en un futuro, las familias no tendrán que gastar dinero en atención médica. Y en un contexto como el de Kidal donde la inseguridad obstaculiza el buen funcionamiento de ciertas actividades económicas, esto es clave.
 
 

¿Cuáles son los mayores desafíos a los que os enfrentasteis?

 
Las dificultades fueron numerosas. El acceso a las personas en una zona tan vasta y árida ha requerido muchos medios logísticos, como motocicletas y vehículos adaptados al terreno. Además, la necesidad de que las vacunas se mantengan entre 2 y 8 grados durante toda la cadena de frío es complicado: se requiere mucho material para mantenerla entre Bamako y Kidal. Finalmente, movilizar a tantas personas especializadas como personal médico cualificado o conductores que conozcan la región perfectamente no ha sido fácil. Pero gracias a la buena colaboración con las autoridades locales, con el Ministerio de Salud, y los demás socios, logramos superar las dificultades y ya estamos empezando la segunda fase.
 

¿De qué te sientes más orgulloso?

 
Me impresionó ver la gran implicación y la increíble motivación de nuestros equipos. Los líderes comunitarios y las propias comunidades, las autoridades locales y regionales y el personal de MSF reconocemos la importancia vital de esta campaña para todos los niños de la región.
 

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