En 2020, Médicos Sin Fronteras siguió asistiendo a las víctimas de la violencia, al tiempo que lanzaba intervenciones de emergencia para responder a la COVID-19 y a los huracanes Eta e Iota.

 

CIFRAS DESTACADAS

  • 26,800 consultas externas
  • 4,660 consultas individuales de salud mental
  • 160 personas atendidas tras sufrir violencia sexual

 

 

 

Honduras lleva varios años de inestabilidad social, económica y política, que se ve reflejada en las elevadas tasas de homicidios, violencia sexual y desplazamientos forzados de personas vulnerables. En 2020, la combinación de la COVID-19 y los desastres naturales (como los huracanes Eta e Iota —las peores tormentas que hayan afectado a Centroamérica desde el huracán Mitch en 1998—) tuvo un efecto devastador, ya que exacerbó el desempleo y la inseguridad alimentaria, ya de por sí muy elevados. La destrucción generalizada de infraestructuras causada por las tormentas traerá un periodo prolongado de reconstrucción.

En febrero, cuando el gobierno declaró el estado de emergencia a causa de la pandemia, las medidas de confinamiento atraparon a muchas mujeres, niños y niñas en entornos de violencia doméstica sin posibilidad de pedir ayuda. MSF habilitó rápidamente un teléfono de apoyo y organizó el seguimiento en salud mental de las personas que sufrieran violencia sexual. En el departamento de Choloma, nuestros equipos garantizaron la continuidad de la atención en una clínica materno-infantil, la única de la zona con servicios de planificación familiar, consultas prenatales y posnatales y apoyo psicológico a víctimas de violencia. También asistimos partos.

En junio, comenzamos a ofrecer servicios médicos integrales a pacientes con COVID-19 en el polideportivo de la Universidad Nacional en Tegucigalpa, en colaboración con la Secretaría de Salud (1) y la Región Metropolitana de Salud. Además, nuestros equipos iniciaron el triaje de COVID-19 y ofrecieron tratamiento con oxígeno en el centro de salud del barrio Nueva Capital. 

En noviembre y diciembre, cuando la llegada de los huracanes dejó a 250,000 personas sin apenas atención médica, los equipos de MSF se movilizaron para ofrecer asistencia tanto sanitaria como en salud mental en los refugios habilitados en las zonas más afectadas; también organizaron actividades de promoción de la salud y atendieron a sobrevivientes de violencia sexual. 

Durante el año, mientras las caravanas de migrantes se reunían para viajar hacia el norte con destino a Estados Unidos, varios equipos de MSF estuvieron ofreciendo primeros auxilios y apoyo psicosocial en distintos puntos del camino. 

(1) Ministerio de Salud.

 

 

Nº de trabajadores y trabajadoras* en 2020: 147 | Gasto: 3,8  millones € | MSF trabajó por primera vez en este país en: 1974 | Conoce nuestro trabajo en Honduras www.msf.mx

 

* La cifra de personal equivale al total de puestos a tiempo completo o FTE (del inglés full-time equivalent). Por ejemplo, dos personas a media jornada equivalen a un FTE.