La importancia del acceso a servicios médicos en Yemen

MSF brinda atención materno infantil en el Hospital Taiz Houban en Yemen
Rachel Coyle, partera de Médicos Sin Fronteras. En el Hospital Taiz Houban, al sur de Yemen, ayudó en el parto de unas gemelas muy especiales. © MSF

Rachel Coyle es partera de Médicos Sin Fronteras (MSF). En esta entrada de blog nos escribe sobre su primer proyecto con MSF en el Hospital Taiz Houban, al sur de Yemen, donde ayudó en el parto de unas gemelas muy especiales. 

 

“Como la mayoría de nuestras pacientes, Zainab*, de 22 años, había recorrido un largo camino para llegar a nuestro hospital.  

Con 30 semanas de embarazo, llegó a nuestro hospital completamente dilatada. Sus gemelas eran prematuras.  

Un caso de gemelos prematuros en proceso de dilatación es sin duda una urgencia en cualquier parte del mundo. Y aquí, en el hospital materno infantil de Médicos Sin Fronteras (MSF) en Taiz Houban, al sur de Yemen, tenemos un sistema que funciona bien para tratar casos urgentes como el de Zainab.  

Sin opciones para aliviar el dolor, Zainab se mostró fuerte y decidida en sus esfuerzos por dar a luz a sus bebés. Ambas salieron llorando enérgicamente, ¡quizá esa es la única vez que una madre se alegra de oír llorar a sus hijos! La sala se llenó de alegría y abrazos entre Zainab y el equipo.  

Aunque las gemelas lloraron espontáneamente, ambas necesitaron algo de ayuda para respirar. Arriba de la unidad de maternidad se encuentra una unidad de neonatología, donde controlamos su respiración durante un par de días. Como vivo muy cerca, pude visitarlas regularmente y observar cómo mejoraban, lo que me animó mucho.  

A los 32 años, dejé una sala de partos en Dublín para ir a una maternidad en Yemen. Actualmente estoy en medio de mi primer proyecto con MSF, trabajo como supervisora de parteras en el hospital Houban de Taiz, que brinda atención sanitaria gratuita a mujeres, niñas  y niños. Especialmente a quienes se encuentran en situación vulnerable.   

El caso de Zainab y sus gemelas representa uno de los muchos logros del trabajo de MSF en Yemen. Es maravilloso poder ofrecer atención y partos seguros en un entorno de escasos recursos, tanto a las madres como a sus bebés. Pero aún así, la necesidad de servicios de salud reproductiva gratuitos y de alta calidad en los alrededores sigue siendo muy alta. 

Se estima que 8,1 millones de mujeres y niñas en edad fértil necesitan ayuda para acceder a servicios de salud reproductiva en todo Yemen, según la Organización de las Naciones Unidas (ONU). El hospital de MSF es el único de la zona de Taiz Houban que ofrece atención médica gratuita a mujeres con embarazos de alto riesgo y complicados, y es el único que cubre los costos de derivación a otros hospitales. Aquellos con una unidad de cuidados intensivos, por ejemplo. 

Los programas dirigidos por organizaciones no gubernamentales tienen un gran impacto en la población de Taiz Houban debido a la gran demanda de servicios de atención reproductiva. 

En un país asolado por la guerra, en el que el sistema nacional de salud casi ha colapsado, soy  testigo del tratamiento de niñas y niños con desnutrición, urgencias obstétricas y estabilización de traumatismos en la sala de urgencias de nuestro hospital.  

Nuestra unidad de maternidad atiende más de 500 partos al mes y más de 80 cesáreas. También tenemos una clínica de planificación familiar, una clínica de urgencias y una clínica para casos de alto riesgo.  

Como partera, he visto lo que les ocurre a las mujeres cuando no reciben atención prenatal, algo muy común en Yemen. La mayoría de las mujeres de aquí no priorizan la atención prenatal porque es costosa en los hospitales privados. 

Solemos atender a mujeres con preeclampsia grave. Es una complicación del embarazo potencialmente peligrosa caracterizada por hipertensión arterial, que puede controlarse y tratarse fácilmente si se diagnostica a tiempo. La mayoría de nuestras pacientes con preeclampsia presentan convulsiones y requieren atención obstétrica inmediata. 

Este es el impacto de que las personas tengan un acceso limitado a la atención médica primaria. Afortunadamente, nuestro hospital proporciona a las pacientes la información y el tratamiento médico que necesitan. 

Yemen es un país hermoso con personas  amables y acogedoras. Pero desde que comenzó la guerra hace más de siete años, que provocó lo que a menudo se describe como la peor crisis humanitaria del mundo, la situación económica ha empeorado y las instalaciones sanitarias han quedado diezmadas. Esto limita el acceso de la población a la atención médica gratuita en todo el país. 

Al vivir y trabajar aquí, puedo ver los efectos de esta situación en la población de Yemen. Mis colegas yemeníes me cuentan historias de cómo era la vida antes de la guerra y de cómo Yemen prosperaba como país. Es difícil oírlo y entenderlo.  

El equipo de nuestro hospital está increíblemente calificado y es un placer trabajar con personas tan resistentes. No quiero pensar cómo sería esta zona sin el duro trabajo y el esfuerzo de nuestros colegas.  

Todos los demás hospitales de los alrededores son privados y las tarifas son costosas, sobre todo si tenemos en cuenta que nuestros pacientes suelen tener medios económicos limitados. Por ello, nuestro hospital materno infantil está constantemente ocupado y es realmente vital para la comunidad de Taiz Houban.  

 

*Los nombres han sido cambiados para proteger la identidad de las personas 

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