El Ébola es una de las enfermedades más letales del mundo. Aparece por primera vez en 1976 en brotes epidémicos simultáneos en Nzara, Sudán y en Yambuku, República Democrática del Congo. Se trata de un virus altamente infeccioso capaz de matar al 90 por ciento de quienes se contagian, causando terror entre comunidades infectadas. Es tan infecciosa que los pacientes necesitan ser tratados en aislamiento por personal que usa ropa protectora.

Después de más de 11,000 muertes en el transcurso de casi dos años, el 14 de enero del 2016 se declaró finalizado el brote de Ébola en África Occidental.

2018: Brote de Ébola en República Democrática del Congo

 

Los equipos de emergencia de MSF están en el terreno respondiendo al actual brote de Ébola en el norte de la República Democrática del Congo. El 16 de mayo del 2018 se confirmó un nuevo caso en la ciudad Mbandaka, un concurrido puerto del Río del Congo, con una población de más de un millón de habitantes.

El nuevo caso está ligado al epicentro de la epidemia, al este del Lago Tumba. Al 22 de mayo, 56 personas presentaron síntomas de fiebre hemorrágica. Lamentablemente 26 de ellas murieron. Además, 28 casos fueron confirmados por laboratorio.

Al 22 de mayo:

  • 51 personas presentaron síntomas parecidos a los del Ébola.
  • Se confirmaron 28 casos por laboratorio.
  • Se registran 26 muertes.

 

2014-2016: Brote de Ébola en África Occidental

El brote de Ébola en África Occidental cobró la vida de 11,315 personas tras de ser oficialmente declarada el 22 de marzo en Guinea. Durante la emergencia del Ébola, 28 integrantes de nuestro personal contrajeron la enfermedad. Catorce se recuperaron, pero la otra mitad murió.
Se descubrió que la mayoría de estas infecciones ocurrieron dentro de la comunidad.

El 22 de diciembre del 2016, se publicaron los resultados de una prueba de una vacuna experimental contra la enfermedad. Durante las pruebas se encontró que la vacuna era altamente efectiva y protegía a las personas contra la cepa Zaire del Ébola.

“Esta vacuna puede ser una herramienta muy poderosa para prevenir la propagación de la cepa Zaire del Ébola y proteger a todos los trabajadores de salud”, declaró el presidente de MSF, el Doctor Betrand Draguez.

“MSF tratará de usarla en cualquier futuro brote de la enfermedad. Se necesitará más investigación para determinar la duración de la protección que le ofrece a las personas y para desarrollar vacunas para otro tipo de cepas de Ébola; también se necesitan avances para mejorar el tratamiento de pacientes infectados y garantizar que más vidas puedan ser salvadas.”

Historia del Ébola

La primera vez que se relaciona al virus de Ébola con un brote fue en 1976, con 318 casos de una enfermedad hemorrágica en Zaire (ahora la República Democrática del Congo). De los 318 casos, 280 personas murieron – y murieron rápidamente.El mismo año 284 personas en Sudán también fueron infectadas, y 156 murieron.

Existen cinco tipos de cepas del virus del Ébola: Bundibuyo, Costa de Marfil, Reston, Sudán y Zaire, nombradas de acuerdo con el lugar dónde se originaron.Cuatro de ellas son causantes de enfermedad en los humanos y, a pesar de que el virus Restron puede infectar humanos, no se han registrado enfermedades o muertes a causa de este.

Antes del brote del 2014, MSF había tratado a cientos de personas afectadas por el Ébola en Uganda, República del Congo, República Democrática del Congo, Sudán, Gabón y Guinea. En el 2007, MSF contuvo totalmente una epidemia de Ébola en Uganda mediante la colocación de un área de control alrededor del centro de tratamiento.

¿Qué causa el Ébola?

La enfermedad puede ser contraída tanto por animales como humanos. Se transmite a través del contacto con sangre, secreciones u otros fluidos corporales.Los trabajadores sanitarios frecuentemente se infectan al tratar a pacientes con Ébola debido al contacto cercano sin el uso de guantes, máscara o gafas de protección.

En algunas regiones de África se han documentado infecciones por el manejo de chimpancés, gorilas, murciélagos frugívoros, monos, antílopes de la selva y puercoespines muertos o enfermos en la selva. Los entierros donde los dolientes tienen contacto directo con el difunto también pueden transmitir el virus, y la transmisión por medio de semen infectado puede ocurrir hasta siete semanas después de la recuperación clínica.

Síntomas del Ébola

En fases tempranas los síntomas no son muy específicos, lo cual hace muy difícil el diagnóstico de la enfermedad. Con frecuencia la enfermedad se caracteriza por la repentina aparición de fiebre, sensación de cansancio, dolor de músculos, dolor de cabeza y dolor de garganta; seguido de vómito, diarrea, erupciones en la piel, deterioro del riñón y el hígado, y en algunos casos sangrado interno y externo.

Los síntomas aparecen entre dos y veintiún días después del contagio. Algunos pacientes pueden experimentar salpullido, ojos rojos, hipo, dolores de pecho, dificultad para respirar e indigestión.

 

Diagnóstico de Ébola

Debido a los síntomas prematuros es difícil diagnosticar la enfermedad ya que los ojos rojos y el salpullido son comunes. El Ébola sólo puede diagnosticarse definitivamente en el laboratorio por medio de cinco pruebas distintas, pero estas pruebas presentan un alto riesgo biológico y deben de ser realizadas bajo una contención biológica máxima. Se han producido varios contagios de persona a persona por falta de equipo de protección adecuado.

“Los trabajadores sanitarios son particularmente propensos al contagio, por lo que junto con el tratamiento de pacientes, capacitar al personal de salud es una de nuestras principales prioridades para reducir su riesgo de contagio mientras cuidan a los enfermos”; declaró Henry Gray, Coordinador de Emergencias de MSF, durante el brote de Ébola en Uganda en el 2012, quién también trabajó en el brote del 2014. “Tenemos que implementar procedimientos de seguridad extremadamente rigurosos para asegurarnos de que los trabajadores sanitarios no estén expuestos al virus a través del material contaminado por los pacientes o a los desechos médicos infectados con Ébola."

Tratamiento del Ébola

Aún no hay un tratamiento específico o vacuna disponible contra la enfermedad. Su tratamiento estándar se limita a una terapia de apoyo que consiste en hidratar al paciente, mantener estables sus niveles de oxígeno y presión sanguínea, y tratar cualquier infección que pueda complicar su caso.

Pese a la dificultad del diagnóstico de la enfermedad en sus primeras fases, quienes muestran algunos síntomas deben ser aislados y los profesionales de salud pública deben ser notificados.Se podrá continuar con la terapia apoyo -usando el equipo de protección apropiado - hasta que las pruebas realizadas al paciente confirmen la infección. Una vez que el paciente se recupere, es inmune a la cepa del virus que contrajo.Un brote de Ébola se considera oficialmente terminado después de que han transcurrido 42 días sin nuevos casos confirmados.

 

 

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