Madagascar se enfrenta a picos de desnutrición a raíz de crisis climáticas

En MSF apoyamos a 24 centros de salud en lugares de difícil acceso en Madagascar
Personas esperando para consultas médicas en el centro de salud de Ifanirea, Madagascar, 25 de enero de 2023. ©MSF

Se está desarrollando una situación alarmante en el sureste de Madagascar, donde la desnutrición va en aumento en las comunidades rurales. Las personas que habitan el distrito sudoriental de Ikongo se enfrentan a una grave escasez de alimentos después de que los ciclones del año pasado destruyeran las cosechas. 

El análisis de la Clasificación Integrada de Fases de la Seguridad Alimentaria (IPC) realizada en enero de 2023 muestra que más de una cuarta parte de la población de las regiones de Vatovavy-Fitovinany y Atsimo-Atsinanana experimenta actualmente una inseguridad alimentaria aguda. Durante la evaluación nutricional activa en noviembre de 2022, Médicos Sin Fronteras (MSF) descubrimos que casi uno de cada cinco menores examinados sufría desnutrición moderada o grave al comienzo de la temporada de escasez.  

En MSF apoyamos a 24 centros de salud en lugares de difícil acceso en Madagascar
Una consulta médica realizada conjuntamente por un trabajador local y un médico de MSF en el centro de salud de Ifanirea, Madagascar, 25 de enero de 2023. ©MSF

 

Actualmente, desde MSF apoyamos a 24 centros de salud en lugares de difícil acceso, y tratamos a pacientes con desnutrición en cinco centros de salud en el distrito de Ikongo donde, a principios de enero, un total de 2,072 niños y niñas menores de cinco años estaban siendo tratadas por desnutrición aguda grave. Casi la mitad de estos menores fueron admitidos en los programas nutricionales de MSF y se espera que esta cifra aumente en los próximos meses debido a la falta de alimentos en combinación con la temporada alta de malaria.  

Madagascar es uno de los países con mayor riesgo debido al cambio climático y se enfrenta a fenómenos meteorológicos extremos en intervalos regulares. La región sureste del país fue golpeada a principios de 2022 por dos ciclones consecutivos: Batsirai, el 5 de febrero y Emnati, el 22 de febrero. Ambos dejaron un rastro de destrucción, arrancaron árboles y destruyeron cultivos, afectando gravemente a la agricultura local. La mayoría de la población de la zona vive de la agricultura, principalmente de cultivos como el clavo, el café, la vainilla y los plátanos. 

Con la mayoría de los cultivos destruidos, las personas perdieron tanto sus reservas de alimentos como sus fuentes de ingresos. En las regiones de Vatovavy-Fitovinany y Atsimo-Atsinanana, casi toda la superficie agrícola ha sido afectada, incluyendo más de la mitad de los cultivos alimentarios.  

“Las comunidades en estas áreas ya tienen tasas muy altas de desnutrición crónica, pero los ciclones las han orillado a una situación crítica”, explica Brian Willett, jefe de misión de MSF en Madagascar. “Las repetidas crisis climáticas agravan las dificultades a las que se enfrentan las comunidades, que tienen que reconstruir cada vez que sucede algo”. 

La inseguridad alimentaria no es nueva en Madagascar, pero varios factores han afectado aún más los problemas de salud entre las personas más vulnerables. Además de las lluvias intermitentes de los ciclones y las malas cosechas persistentes, el acceso limitado a la atención médica y la COVID-19 también han exacerbado la inseguridad alimentaria existente.  

“Pocas organizaciones humanitarias trabajan en el sureste del país y por ello estamos buscando ampliar nuestras actividades”, dice Willett. “Muchas personas nos dicen que, a pesar del cuidadoso racionamiento que realizan, sus reservas de alimentos básicos estarán completamente vacías en febrero. Esto es preocupante, pues se espera que la producción de cultivos de la temporada de este año sea baja debido a la poca lluvia al comienzo de la temporada. Y si otro ciclón azotara esta temporada, transformaría esta situación ya grave en una catástrofe de escala significativa”.  

En MSF apoyamos 24 centros de salud de difícil acceso en Madagascar
Vista de una tienda instalada por MSF en el centro de salud de Ifanirea para atender consultas. © MSF

 

Médicos Sin Fronteras trabajamos por primera vez en Madagascar en 1987 y regresamos por última vez en 2021 para abordar la crisis de desnutrición en el sur del país. Hoy, estamos apoyando a 29 centros de salud locales en el distrito de Ikongo con atención nutricional, brindando alimentos terapéuticos y capacitando al personal de salud para diagnosticar y tratar la desnutrición. Nuestros equipos también brindan atención médica primaria a las comunidades en la zona costera de Nosy Varika e infraestructura de agua y saneamiento en la región de Androy.  

Compartir

Relacionados

Colabora