07.12.2017
En noviembre, los equipos de Médicos Sin Fronteras (MSF) desplegados en Ciudad de México, Estado de México, Puebla, Oaxaca y Morelos finalizaron las actividades médicas, de salud mental y promoción de la salud que se pusieron en marcha en distintas comunidades de estos estados tras la emergencia provocada por los dos fuertes sismos de septiembre.
 

MSF en Puebla

 
En los días posteriores al movimiento sísmico del 19 de septiembre, los equipos de respuesta a la emergencia de MSF identificaron como las principales afecciones médicas entre la comunidad poblana tanto problemas respiratorios como agravamientos de padecimientos crónicos, como hipertensión o diabetes, y síntomas psicosomáticos. 
 
Sin embargo, las prioridades de las personas afectadas estaban principalmente vinculadas a la pérdida total de sus pertenencias, y en muchos casos, al fallecimiento de familiares y vecinos que, al tratarse de comunidades pequeñas, impactó enormemente a todos sus habitantes, por lo que la intervención en salud mental –tanto individual como grupal- brindada por MSF fue relevante.
 
 
MSF enfocó sus actividades de promoción a la salud y salud mental comunitaria en distintos espacios de congregación pública, como escuelas, albergues, iglesias, centros de salud, casas de cultura, DIFs y centros deportivos. Los equipos realizaron diversas actividades lúdicas y deportivas para llegar a aquellos jóvenes más reticentes a recibir apoyo, así como estrategias destinadas a apoyar a los más pequeños que presentaban síntomas tales como llanto frecuente, temor constante, enuresis, entre otros. Entre la población adulta se presentaron síntomas como pérdida de apetito o de sueño, miedo y sensación de desprotección e irritabilidad. 
 
Los equipos de MSF se localizaron principalmente en dos regiones del estado. En la zona sur, MSF estableció su base en el municipio de Tehuitzingo, desde donde desplegó unidades móviles para visitar a las comunidades aledañas más alejadas. El otro equipo se estableció en el municipio de Atlixco, al norte del estado, para ofrecer atención en la cabecera municipal y las comunidades de la zona.
 
MSF brindó 1,544 consultas de atención médica y 1,450 consultas en salud mental y las actividades de promoción a la salud tuvieron un alcance de seis mil personas. La organización repartió alrededor de 150 lonas para refugio, y 200 kits que contenían instrumentos básicos de cocina, de higiene, de abrigo y, en algunos casos, con productos específicos para bebés y pequeños niños. Además, en algunas de las comunidades más afectadas MSF donó alrededor de 20 carpas.
 
En las comunidades donde los equipos de la organización evaluaron la necesidad de continuar con un apoyo médico y en salud mental se traspasaron las actividades a otras organizaciones aún presentes en la zona.
 
“MSF logró llegar a las comunidades de una forma diferencial entendiendo que cada comunidad es un reto, con sus características específicas, costumbres propias, con recursos diferentes…, entonces llegar e identificar necesidades y tratar de hacer una lectura a esos recursos de manera diferencial para lograr una respuesta oportuna y efectiva fue la enorme diferencia de trabajo de MSF en esta respuesta de emergencia en México”, explicó Lina Villa Ruiz, coordinadora de MSF en terreno.
 

MSF en Oaxaca

 
En el Estado de Oaxaca, fuertemente afectado por los dos sismos, los equipos de la organización brindaron atención médica, en salud mental y psicosocial. MSF llevó a cabo entrenamientos de primeros auxilios psicológicos a personal sanitario estratégico, voluntarios, líderes comunitarios, y a maestros de las comunidades, principalmente en la región de Juchitán.
 
Los equipos de MSF lograron visitar en varias ocasiones comunidades y localidades de muy difícil acceso, como Santa María del Mar y otros como, Ixhuatán, San Francisco del Mar, Río Viejo, San Mateo del Mar, San Dioniosio del Mar, Ixtepec, Ixtaltepec y Juchitán de Zaragoza, para brindar apoyo en salud mental y psicosocial, a través de intervenciones adaptadas a las necesidades identificadas en la población damnificada, las intervenciones realizadas han sido individuales, en aquellos casos que se identificó necesario, mientras que el mayor número de  intervenciones  han sido sesiones de apoyo grupales; donde se han abordados diferentes temáticas que han ido desde la psicoeducación en las reacciones emocionales normales frente a un sismo, sesiones de discusión sobre el significado de las casas, el duelo, resolución de conflictos, etc. Así como se trabajó de manera conjunta con líderes comunitarios. Durante la respuesta MSF realizó constantes evaluaciones de necesidades y desplegó clínicas móviles. 
 
“En el estado de Oaxaca, en los diferentes municipios alrededor de Juchitán, hemos encontrado una situación todavía más compleja, eso debido a la alta afectación del primer terremoto donde se derrumbaron muchas casas, y las que resistieron, muchas fueron debilitadas con el riesgo de derrumbarse en cualquier momento” explica Bertrand Rossier, coordinador general de MSF en México. “La población está tratando de regresar a una forma de normalidad, pero es muy difícil en este contexto ya que NO ha parado de temblar de forma cotidiana (entre 2 y 5 temblores al día) lo que les impide regresar a sus casas, temando que ha cada momento les afectara un temblor más fuerte. Por esa misma razón una grande parte de la población sigue durmiendo a fuera, cerca de sus casas, por temor a un derrumbe”, añade.
 
MSF ha desarrollado sus actividades brindando atención psicosocial y salud mental a 5,403 personas y ha realizado 244 consultas médicas en su labor de apoyo a estas comunidades fuertemente afectadas por la catástrofe. 
 

MSF en Ciudad de México y Estado de México 

 
A finales de octubre finalizaron las actividades médico humanitarias en respuesta a las necesidades en salud mental y psicosocial en San Miguel Tecomatlán, en el Estado de México, y Xochimilco, en la Ciudad de México. En Xochimilco, las actividades se realizaron en espacios comunitarios como escuelas primarias, centros de salud y parroquias de las comunidades de San Gregorio y Santa Cruz Acalpixca con participación de personal académico, personal de salud y habitantes de la comunidad.
 
 
En San Miguel Tecomatlán, en el Estado de México, las actividades de MSF se llevaron a cabo en la plaza de la comunidad, en los albergues, centros de salud y en el Centro de Atención a Víctimas de Violencia, con la participación del personal de salud, grupos de apoyo mutuo y con grupos de adolescentes, promotores de la comunidad y de la sociedad civil. 
 
Las actividades de apoyo a través de consultas individuales, sesiones grupales y capacitaciones a profesionales de la salud y docentes de los equipos de MSF lograron llegar a 1,229 beneficiarios.
 

MSF en Morelos

 
En Jojutla, estado de Morelos, MSF se enfocó en brindar capacitaciones en primeros auxilios psicológicos al personal de la jurisdicción sanitaria, a promotores de la salud mental, a maestros y líderes de la comunidad.
 
Las sesiones grupales y las actividades de psicoeducación se concentraron en la población de jóvenes y estudiantes, pero también entre vecinos de las distintas colonias más afectadas para apoyarlos en el fortalecimiento de herramientas de afrontamiento saludables. MSF realizó un acompañamiento a aquellas familias que debían enfrentarse a la demolición de sus viviendas.
 
En Morelos MSF ha realizado actividades en los municipios de Jojutla, Mazatepec, Ocuituco, Puente de Ixtla (comunidad de Tilzapotla y Xoxocotla), Tlaquiltenango (Comunidad de Manzanares), Tetela del Volcán y Tlayacapan (Comunidad de Nacatongo) donde se ha ofrecido apoyo a 5,091 personas de la comunidad, incluyendo profesionales de la salud y docentes. 

 

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