Enero-abril 2016

48,341 consultas
38,836 Desplazados internos y población local
9,505 Refugiados sirios
6,632 consultas en atención sexual y reproductiva
8,524 consultas en Salud mental
272 Partos en la unidad de maternidad de Domiz
5,363 Sesiones de grupo de asesoramiento
Más de 400 empleados MSF
Presupuesto: Más de 20 millones de dólares

ACTUALIDAD:

MSF abre dos hospitales quirúrgicos de campaña para atener a la población desplazada

Desplazados internos en Irak: Emad Kamel

Atendiendo a personas internamente desplazadas en Irak

Irak: Atención médica en las líneas de combate
 

 

 
 
En Irak, la situación humanitaria sigue deteriorándose, y las personas desplazadas de sus hogares por la violencia se enfrentan a su tercer verano en condiciones muy duras. Mientras tanto, más personas se ven obligadas a huir de sus hogares como resultado de la reanudación de los combates.
 
 
La crisis humanitaria está siendo impulsada por el conflicto en la región, y magnificada por la inestabilidad política y una severa crisis económica, que está erosionando aún más la frágil infraestructura de Irak y sus servicios, ya debilitados por años de violencia.
 
El número de personas afectadas por el conflicto actual sigue aumentando, hay más de 3,3 millones de iraquíes desplazados en todo el país, y provoca un aumento de la tensión en las comunidades de acogida que ya se encuentran en situación precaria. Además, el Kurdistán iraquí está acogiendo a otros 250.000 refugiados que huyeron de Siria desde 2012.
 
Las necesidades humanitarias de las personas son más urgentes en las zonas exteriores del Kurdistán iraquí, pero la respuesta internacional en estas áreas se ve obstaculizada por una situación de seguridad muy volátil. Además, los actores estatales se han centrado principalmente en realizar intervenciones militares, en lugar de humanitarias, lo cual ha provocado que aún más gente deba desplazarse de las zonas densamente pobladas.
 
En estas zonas, que han sido retomadas por las fuerzas iraquíes, incluyendo Tikrit, Diyala, Ramadi y partes de la gobernación de Nínive, los desplazados están siendo alentados a regresar a sus hogares. Sin embargo, la mayoría de las ciudades y pueblos han sufrido altos niveles de destrucción durante el conflicto y ahora los servicios básicos están cubiertos solo parcialmente, mientras que la reconstrucción no está todavía en curso.
 
Para las personas desplazadas que viven en zonas inestables, a menudo cerca de la línea de frente, el acceso a la asistencia sanitaria está resultando cada vez más difícil. Viajar a través de zonas altamente militarizadas requiere un permiso, mientras que los hospitales de las áreas controladas por el gobierno están cobrando a los pacientes para acceder a sus servicios, lo cual hace que estos servicios estén fuera del alcance de personas que han perdido sus medios de vida, no pueden encontrar trabajo y han gastado sus ahorros.
 
 

Respuesta de refuerzo de MSF: los equipos viajan a donde se les necesita

 
Médicos Sin Fronteras ha estado aumentando constantemente su respuesta con equipos de personal iraquí e internacional que trabajan en un número creciente de ubicaciones en 11 gobernaciones, para proporcionar atención sanitaria básica y de acceso gratuito, servicios de salud mental y artículos de primera necesidad a las familias desplazadas, los repatriados, las comunidades de acogida empobrecidas y los refugiados sirios.
 
MSF está utilizando un enfoque flexible que le permite desplegar equipos médicos móviles de acuerdo a los movimientos de población y las necesidades de las personas, con especial atención en aquellos que no pueden acceder a la atención médica debido a que sus desplazamientos están restringidos o porque carecen de los medios financieros para viajar o pagar los servicios. Nuestros equipos médicos también pueden proporcionar a los pacientes documentos de derivación médica para obtener tratamiento hospitalario para que puedan viajar a través de las zonas altamente militarizadas.
 
MSF también está aumentando su capacidad para proporcionar primeros auxilios de salud mental a un número creciente de pacientes que se han visto traumatizados por la violencia recurrente, que han estado sobreviviendo en condiciones muy duras durante meses, o incluso años, o que han vivido con miedo y frente a un futuro incierto.
 

Clínicas móviles en zonas de líneas de combate

 
En las zonas militarizadas cerca de la línea de combate en la gobernación de Nínive, donde la lucha ha dado como resultado la destrucción de la mayor parte de la infraestructura médica, los equipos móviles de MSF están proporcionando atención médica general y servicios de salud mental para las personas desplazadas, los repatriados y las comunidades locales sin recursos. Otros equipos de MSF están proporcionando servicios similares en varios lugares entre Kirkuk y Tuz Khurmato.
 
 

Apoyo a las clínicas y a los campos para desplazados

 
Después de que las operaciones militares comenzaran en marzo en el distrito de Makhmour de la gobernación de Erbil, al sur de Mosul, MSF ha aumentado sus servicios de salud mental y física para cubrir las necesidades de una nueva ola de desplazados.
 
En la gobernación de Diyala, MSF ha estado trabajando en los campos de los alrededores de Khanaqin, y en ciudades como Jalawla y Saadiya, proporcionando un servicio combinado de promoción de la salud, salud mental, salud reproductiva y atención primaria, extensión a la comunidad y servicios educativos psicosociales y proyectos de agua y saneamiento.
 
Un equipo de MSF también está ayudando a las autoridades sanitarias en la sala de urgencias del hospital y el centro de atención primaria de Saadiya con el control de enfermedades crónicas, servicios de salud mental y actividades de promoción de la salud.
 
En las gobernaciones de Karbala, Nayaf y Babil, MSF lleva a cabo programas de salud mental para personas desplazadas en 14 áreas diferentes, y presta atención psicológica a las personas que viven en los campos y fuera de ellos. MSF también ha llevado a cabo la distribución de artículos de primera necesidad, como mantas, colchones y kits de higiene a las familias recientemente desplazadas en las gobernaciones de Karbala y Babil.
 
Los equipos de MSF también apoyaron la distribución de agua potable a las personas desplazadas en el campo de Karbala mediante un sistema de mototaxis y vales.
En respuesta a las necesidades masivas en el distrito de Abu Ghraib en la gobernación de Bagdad, una zona empobrecida e inestable al oeste de la capital iraquí, donde se alojan unas 25.000 familias desplazadas y muchas otras están llegando de Faluya, MSF ha intensificado sus actividades médicas de todo el año, con la apertura de una clínica fija en febrero.
 
Otro equipo médico está proporcionando asistencia sanitaria básica en el puente de Bzeibiz, en el límite con la gobernación de Anbar, a 7.000 personas que viven en campos.
 
Los equipos de MSF también están desplegando actualmente clínicas móviles para prestar servicios médicos básicos a las familias desplazadas que huyen de Faluya.
 

Apoyo a Hospitales

 
En la gobernación de Sulaymaniyah, MSF está colaborando con las autoridades sanitarias en el hospital de emergencia de Sulaymaniyah, proporcionando formación práctica para mejorar la calidad de los servicios médicos en la unidad de cuidados intensivos y la sala de urgencias, y haciéndose cargo del pago de incentivos para cubrir la falta de personal.
 
En el hospital de Jalawla de la gobernación de Diyala, uno de los principales centros de salud de la región, que ha sido gravemente dañado por los combates, un equipo de MSF ha llevado a cabo trabajos en el sistema de almacenamiento del agua del edificio y el cableado eléctrico.
 
MSF también sigue prestando asistencia en el hospital de mujeres de Sheray Naqib en Kalar ofreciendo medicamentos y el pago de incentivos, además de proporcionar una formación intensiva de tres meses para matronas y personal de sala de partos.
 

Asistencia a los refugiados sirios en el kurdistán iraquí

 
MSF continúa proporcionando tratamiento para las enfermedades crónicas, la salud mental y la atención sexual y reproductiva a los refugiados sirios en el campo de Domiz, Kurdistán iraquí, y garantiza un lugar seguro a las mujeres que dan a luz en su unidad de maternidad, que se abrió en 2014.
 
Psicólogos y psiquiatras de MSF también están proporcionando servicios de salud mental disponibles para los refugiados sirios en los campos de Kawargosk, Gawilan y Darshakran.
 

Ciurgía reconstructiva en Jordania

 
Desde agosto de 2006, una red de médicos iraquíes ha estado derivando a las víctimas de violencia de todo Irak al hospital de cirugía reconstructiva de MSF en Ammán, Jordania. 
 
El equipo quirúrgico está especializado en cirugía de alta complejidad que requiere múltiples etapas de tratamiento, en particular cirugía maxilofacial (que se ocupa de la cabeza, el cuello, la cara, la mandíbula y los senos paranasales), cirugía ortopédica y cirugía reconstructiva para pacientes con quemaduras graves. Los pacientes también reciben fisioterapia y apoyo psicosocial.
 
 

Clínica Al Shuada, Abu Ghraib

 
En la clínica de Al Shuada, en Abu Ghraib, Siada acaba de ser informada por un médico de MSF de que está embarazada. "Tengo siete hijos y este sin duda será el último", dice. Desde su llegada a Abu Ghraib hace varios meses, la familia ha estado viviendo en una casa en ruinas. "Sin ingresos ni trabajo, terminamos la venta de la mayor parte de mis joyas para pagar el alquiler y reparaciones en el techo", dice Siada.
 
Siada y su familia son de Heet, en la gobernación de Anbar. Cuando el ISIS se apoderó de la ciudad en octubre de 2015, huyeron a Ramadi. "Nadie en nuestra familia se quedó atrás", cuenta Siada. "Mi marido era policía, lo que le convertía en un objetivo seguro del ISIS. Temimos por su vida". Se quedaron en Ramadi durante cuatro meses. "Las condiciones de vida eran terribles: cinco familias vivían juntas en un pequeño espacio y la seguridad también era muy inestable. Teníamos parientes en Abu Ghraib, así que nos mudamos aquí".
 
En Abu Ghraib, la vida no es mucho más fácil. "Mi marido no puede encontrar trabajo aquí. Sale todos los días, pero no hay nada para él", dice Siada. "Hasta ahora, hemos gastado todos nuestros ahorros y hemos vivido de algo de dinero que nos da mi hermano que vive en Bagdad".
 
"Extraño mi antigua vida, mi casa, mi ciudad, los vecinos y nuestros amigos", dice Siada. "Sé que los combatientes ocuparon mi casa, pero no he tenido noticias desde entonces. Ni siquiera sé si todavía sigue en pie".
 
Esta es la tercera visita de Siada a una clínica de MSF, pero es la primera en Shuada, que abrió en febrero. "Hace un tiempo llevé a mi hija Enass a que le controlaran la bronquitis, pero es la primera vez que vengo a esta nueva instalación", dice Siana. "Somos muy afortunados de tener esta clínica: ofrecen buena asistencia sanitaria y es gratuita. Ver a un médico privado nos costaría por lo menos 50.000 dinares iraquíes. Incluso los pacientes de los hospitales públicos deben pagar ahora por los honorarios de consulta".

 

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