En Níger, en 2017, Médicos Sin Fronteras siguió centrándose en la reducción de la mortalidad infantil, particularmente durante la temporada de máxima incidencia de la desnutrición y la malaria; también respondió a brotes epidémicos de enfermedades como la hepatitis E.

 

CIFRAS CLAVE

  • 596,800 vacunaciones contra la meningitis en respuesta a epidemias

  • 112,300 pacientes con malaria tratados

  • 73,300 pacientes hospitalizados

  • 49,900 niños menores de 5 años hospitalizados

  • 38,900 niños tratados en centros de nutrición

  • 9,000 partos

 

Respuesta a epidemias

Tras declararse una epidemia de hepatitis E en la región de Diffa en abril de 2017, MSF respondió con actividades en 224 emplazamientos, en especial cloración de agua y distribución de bidones limpios y de kits de higiene personal y comunitaria (que incluían jabón, guantes y utensilios domésticos). Más de 200.000 personas asistieron a sesiones divulgativas sobre la prevención de la enfermedad y el reconocimiento de sus síntomas. MSF también atendió a pacientes con hepatitis E en hospitales y centros de salud y estableció una uci en la clínica materno-infantil de Diffa para tratar a mujeres embarazadas que sufrían complicaciones como resultado de la enfermedad. Un total de 350 mujeres ingresaron en esta unidad.

También hubo un brote de meningitis C. Entre los meses de marzo y junio, los equipos de MSF colaboraron con el Ministerio de Salud para vacunar a unas 464.000 personas en las regiones más afectadas: Niamey, Tillabéri, Dosso, Tahoua y Maradi.

Región de Diffa

Quienes viven en la región de Diffa, en la frontera con Nigeria, continúan sufriendo las consecuencias de los violentos enfrentamientos entre grupos armados de la oposición y los Ejércitos de los países de la región. MSF siguió cooperando con el Ministerio de Salud nigerino para proporcionar asistencia humanitaria, atención primaria y secundaria, salud reproductiva y salud mental tanto a la comunidad local como a los desplazados y refugiados; también respondió a emergencias.

En 2017, los equipos trabajaron en el principal hospital regional materno-infantil de Diffa, los hospitales del distrito de Nguigmi y la ciudad de Mainé-Soroa, así como en varios centros y puestos de salud en los distritos de Diffa, Nguigmi y Bosso. Desde junio, los equipos de MSF desplegaron clínicas móviles en áreas de difícil acceso para tratar a desplazados y comunidades nómadas.

MSF también inició actividades en el distrito de Mainé-Soroa, proporcionando atención primaria y secundaria a las poblaciones transfronterizas y nómadas que viven entre Níger y la vecina Nigeria (el área de Yunusari, en el estado de Yobe). Se enviaron clínicas móviles y se apoyó la derivación de casos quirúrgicos, pediátricos y de medicina interna al hospital de Mainé-Soroa.

Los equipos de MSF también establecieron ‘espacios de escucha’ en las aldeas de Assaga y Chetimari, con el fin de ofrecer a las mujeres asesoramiento y asistencia médica en salud sexual y reproductiva.

Además, en las comunidades se realizaron actividades médicas y de promoción de la salud centradas en la malaria, la diarrea, las infecciones respiratorias y la detección de la desnutrición.

Debido a la violencia aguda y los episodios traumáticos que sufren quienes viven en esta región, MSF ofreció apoyo psicosocial a las poblaciones de acogida y desplazadas y llevó a cabo 15.742 consultas individuales y 2.534 sesiones en grupo.

En total, en 2017, los equipos en Diffa atendieron más de 300.000 consultas médicas y atendieron más de 5.300 partos.

 

 

Zinder

MSF trabaja en Magaria desde 2005 y en 2017 siguió ampliando la capacidad de la unidad pediátrica del hospital del distrito, al que proporcionó personal y formación. Entre junio y diciembre, cuando aumentó el número de ingresos por desnutrición y malaria, la unidad llegó a tener 600 camas. Unos 15.000 niños menores de 5 años fueron atendidos a lo largo del año.

Además, el personal de MSF trabajó en seis centros y un puesto de salud para ofrecer atención pediátrica primaria y derivar a hospitales los casos más graves. Se instalaron salas de observación en los concurridos centros de salud de Dantchiao y Magaria, donde se estabilizaba a los pacientes antes de ser trasladados, si era necesario, a la unidad pediátrica de Magaria.

En el cercano distrito de Dungass, por segundo año consecutivo, MSF abrió una unidad pediátrica de 200 camas durante el pico de malaria y desnutrición; también trabajó en cinco centros de salud periféricos y dos puestos de salud.

En marzo, tras 12 años de apoyo a la unidad de hospitalización pediátrica en el hospital nacional y a un centro hospitalario de nutrición terapéutica en la ciudad de Zinder, MSF traspasó estas actividades a las autoridades locales y a la Cruz Roja Francesa.

Maradi

MSF continuó ejecutando su programa pediátrico en el distrito de Madarounfa, centrado en el tratamiento de las principales causas de muerte infantil, especialmente la desnutrición y la malaria. Muchas madres también cruzan la frontera desde Nigeria para buscar tratamiento para sus hijos.

Este programa se inauguró en 2001 y tiene una doble vertiente: en el hospital del distrito son ingresados los niños menores de 5 años con desnutrición severa complicada, malaria y otras enfermedades, mientras que los niños desnutridos sin complicaciones son atendidos de forma ambulatoria en cinco zonas de salud del distrito.

MSF siguió colaborando con un equipo de trabajadores de salud comunitarios, que se despliegan en más de 40 aldeas durante la temporada de máxima incidencia de malaria. Su papel era garantizar la detección y el tratamiento precoz de los casos sin complicaciones y la detección de casos de desnutrición. Gracias a la ampliación de las actividades de promoción de la salud y a la atención comunitaria, los ingresos por malaria grave complicada se redujeron en un 25%. En total, el 2017 fueron atendidos 14.486 niños de forma ambulatoria en Madarounfa.

Tahoua

Los equipos de MSF siguieron trabajando en el hospital del distrito de Madaoua, en los servicios pediátricos, neonatales y de hospitalización para pacientes desnutridos. Este hospital tenía 400 camas durante el pico de desnutrición y malaria. En 2017, fueron atendidos en estas instalaciones más de 14.500 niños menores de 5 años. MSF también trabajó en la maternidad y en el servicio de emergencias obstétricas. Además, comenzó a trabajar en una nueva unidad de maternidad en el centro de salud de Sabon-Guida. Estas instalaciones atendieron más de 3.700 partos en 2017.

Los equipos también mantuvieron activo el programa integral de cuidado preventivo y curativo, para seguir a todos los niños menores de 2 años en la zona de salud de Tama, en el distrito de Bouza.

Finalmente, en 2017, se vacunó contra el sarampión a más de 254.200 niños en la región.

 

Nº de trabajadores en 2017: 2.093 | Gasto: 27,1 millones € | MSF trabajó por primera vez en este país en: 1985 | msf.org/niger | @MSF_WestAfrica

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